Cuando vemos a alguien ponerse de grana y oro -en alusión al traje de luces de los toreros- todos sabemos que se da una gran comilona, mas si lo que hace es ponerse el mundo por montera es que actúa a su aire, sin tener en cuenta la opinión de los demás, tal cual hace el torero al cubrirse la cabeza con su montera olvidándose de todo antes de comenzar la lidia. De la misma manera, cuando un individuo se enfrenta por vez primera a una situación, laboral o de otro tipo, decimos que es nuevo en esta plaza. Otro tanto ocurre con las locuciones ‘hacer novillos’ (escaparse de clase), ‘dar un capotazo’ (evitar algo molesto) o ‘dar una estocada’ (terminar algo con contundencia y rapidez). Y así hasta un largo etcétera.